Transcurrieron ya 4 semanas desde el momento en que nació nuestra niña. Finalmente duerme mejor y yendo más horas entre las tomas. Mi bebé además se está poniendo más alerta en el momento que está despierta. Mi esposo y yo, por otra parte, sentimos que fuimos atropellados por un autobús. Estoy asombrada de que nos hayamos aturdido. Aquí hay sugerencias de progenitores con experiencia y expertos en bebés para que tu primer mes sea más fácil.
Trucos para cuidados de salud
Los recien nacidos comen todo el día. Sin embargo la naturaleza ha hecho un excelente trabajo al proporcionarte a ti y a tu hijo o hija el equipo adecuado, al principio cerca de se da la garantía de que será más difícil de lo que aguardaban. Desde los pezones adoloridos hasta los pestillos duros, la lactancia puede parecer abrumadora.
Las mujeres que buscan ayuda cuenta con una más grave tasa de consecución. Charla con amigos que hayan conseguido una buena practica de enfermería, solicitale al pediatra del recien nacido un número de consultoría de amamantamiento o bien asiste a una reunión de La liga de la leche y al grupo de apoyo de la clínica.
Emplea los recursos de la clínica. En el hospital podrás aplicarse todo cuanto precisas saber sobre el amamantamiento primeramente de salir del hospital. Consulta si hay una clase de enfermería o bien un conductor de lactancia en el personal. Presiona el botón de llamada de compañía toda vez que estés lista para nutrir al niño, y pídele a una practicante que te dé consejos.
Alístate. En tu casa, querrás aventarlo todo para nutrir al nene en el momento en que llore. Sin embargo no pases por alto cuidarte a ti misma. Consigue un vaso de agua y lee una revista. Y, dado que la lactancia puede aplazar un plazo, es bastante aconsejable “¡mear primero!”
Intenta con una almohadilla caliente si tus senos están hinchados o bien si sientes que tienes conductos tapados. Una almohada térmica o una toallita húmeda y tibia marchan, pero una cabecera de tejido (con frecuencia se vende con productos de belleza naturales) es incluso mejor. Caliéntala en el horno de microondas y colócala en tu seno.
El frío también es bueno. El calor ayuda a que la leche fluya, sin embargo si te duelen los senos tras atetar, intenta con una algodón fría. En ocasiones una bolsa de guisantes congelados funciona realmente bien.
Si quieres que el pequeño ocasionalmente toma una mamila, preséntaselo después de que se establezca el amamantamiento, mas antes de la marca de los 3 meses. Muchos especialistas indican que de 6 a 8 semanas es bueno.

from WordPress http://ift.tt/2FrYSP1
via IFTTT
No hay comentarios.:
Publicar un comentario