“El taller que surte todos los fluidos lubricantes tiene barriles y distribuye el producto en botes de 1 litro. Si en el embarque próximo queremos confirmar de forma rápida que el aceite automotríz que se nos vende en el bote de 1 litro es efectivamente nuestro producto (lo que quiere decir que proviene del bombo, y que el distribuidor podría combinar nuestro aceite automotríz con otro de menor calidad o incluso podría enviár un segundo aceite en vez de lo que solicitamos), ¿qué tenemos que implementar? ¿Cómo podríamos identificar de forma eficaz un lubricante tipo automotríz? Opino que podría ser capaz de aprovechar un medidor digital (D1218 ASTM) con una basta graduación para probar el producto.”
Por desgracia, no hay una determinación breve de confirmar que el lubricante que su taller le lleva es, en verdad, su lubricante. Para verificar que en realidad es, se opcupa un análisis a nivel molecular completo y la oportunidad de contrastar los efectos de las evidencias de grasa en el plan de análisis para tambo de manera separada. Esto le otorgará el chance de examinar la “marrca elemental” del lubricante ultimo y cerciorarse de que las concentraciones de aditivo tienen que ver con los de la formula real.
Ya que un buen número de elementos extrnos puede afectar el lubricante, que sería laborioso de recibir efectos completos de una prueba rápida realizada en el lugar. Dichas variables son la cantidad de horas que el aceite ha sido encerrado, el nivel de oxidación se ha generado y si la grasa lubricante ha sido impurificado con h2o. Cualquiera de dichos motivos tiene la capacidad de ser suficiente para rendir las pruebas de “veloz” no definitivas.
No obstante, hay algunas pruebas que tienden a proveer ciertas pistas notorias sobre el lubricante, dependiendo de la cantidad de composición o de reemplazo se ha generado. Estas pruebas implicarían el consumo de un medidor de viscosidad para ratificar el grado de viscosidad del lubricante o la realización de una prueba de numeración de base para repasar la detergencia del aceite. Valore que, si los lubricantes son ambos del mismo grado, la prueba de viscosidad no va a servir. Sumado a que, la cuantía de la base del lubricante tiene la capacidad de ser alterado por el lapso en que el aceite ha permanecido en las bodegas, con esto dicha evaluación es capaz de no ser la más ideal siquiera.
Cuando se usa un refractómetro digital se puede ofrecer una indicación de las variantes de concentración, ocasionado por las bastantes influencias exteriores que pueden afectar el lubricante, estas no serán lo necesariamente complejas para precisar si el distribuidor está combinando o cambiando el lubricante. Si piensa que dicha cuestión está sucediendo, contemple el uso de un distribuidor distinto para su aceite.
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